Si no fuese porque hay que tener la cama en el salón, este apartamento en Göteborg sería perfecto, pero son sólo 43 m² con los que cuenta la dueña. Lleno de luz, pero acogedor a la vez. Femeníno en la paletta de colores y texturas, pero sin caer la exageración. Posee en realidad todo lo que una persona puede necesitar, paz y tranquilidad en el interior y el pulso de la gran ciudad en el exterior.

sfd01a0d6e489024150b8d7db5068bb1d80_848x

sfd90967556af864b5192298fe4825ba71b_848x

sfd0a419a5ba3bd433cad074d1d6e920bfd_848x

sfd08747ead50c34fbc90192a9cfd731cb1_848x

sfd0f4d82c5c8f1484d8fada80ac5a06969_848x

sfda4478e0a8f7c4d45acb950d0f58e37c4_848x

sfd3a53167e506a4633b3e3509890741d0d_848x

sfd231b839a96934c8bbd60f815bc69b06a_848x

sfd4ac9cd0150184345979746f9cf74eaa9_848x

sfd1865d28816e64221aba4b1c5ce2c140c_848x

sfde43c094ae09f4aefa55b1c5fabc7befe_848x

Vía: Alvhem

  • Share/Bookmark