Hola, soy Abel de González, y este mes nos vamos a Varsovia, donde el estudio danés GamFratesi ha rediseñado un edificio histórico para transformarlo en el PURO Warszawa Stare Miasto. Un hotel que, lejos de lo estridente, apuesta por un lujo silencioso y una serenidad muy bien medida.
Al entrar, la recepción nos recibe con un suelo de ladrillo hecho a mano y un mueble danés en madera oscura que funciona como mostrador. La atmósfera se completa con una escultural mesa de piedra y con espacios conectados que fluyen entre sí: restaurante, patio interior y un salón tipo túnel con un sofá extra largo. Todo está pensado para generar continuidad y calma.
La paleta de materiales y colores es discreta: madera, piedra, travertino y textiles suaves que, según dicen los autores, es un guiño al pintor Canaletto, tan ligado a la reconstrucción de Varsovia. El mobiliario combina piezas diseñadas a medida con clásicos del diseño escandinavo, firmas danesas como Carl Hansen, Fredericia o &Tradition, que aportan coherencia y elegancia.
Las 192 habitaciones siguen esta misma lógica. Cabeceros en travertino y madera, mesas esculpidas, espejos de madera y baños con marcos dorados. Una hospitalidad tranquila, refinada y muy escandinava en pleno casco histórico de Varsovia. Que lo disfrutéis.











Fotografía: Jonas Bjerre-Poulsen
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me gustan todos, sobre todo los tonos y contrastes de los ambientes. felicitaciones