Si hay un postre capaz de conquistar por su sencillez y sabor, ese es el Peach Crumble. Este clásico americano combina la jugosidad natural de los melocotones de temporada con una cobertura crujiente que se derrite en la boca. Lo mejor es que se prepara de forma fácil, rápida y con ingredientes muy básicos, lo que lo convierte en la opción perfecta para sorprender en cualquier ocasión.
El Peach Crumble casero es un postre versátil: (no confundir con crisp, cobbler o pie todos se parecen pero hay diferencias) se puede disfrutar tanto tibio, acompañado de una bola de helado de vainilla, como frío, con un toque de nata montada. Además, es una receta ideal para aprovechar los melocotones más maduros y darles una segunda vida en un dulce lleno de aroma y frescura.
Este postre es sencillo, elegante y, sobre todo, absolutamente irresistible, les gustará a todos en casa. Si no teneis melocotones en casa, podéis utilizar otra fruta de hueso de temporada: nectarinas, paraguayos, ciruelas, albaricoques, o también manzanas, cerezas, fresas… como veis es muy versátil y se adapta a cada temporada. Seguro que os gustará.



Receta de Peach Crumble
Ingredientes:
Relleno:
-6 melocotones grandes en gajos
-¼ cup de azúcar
-zumo de ½ limón
-½ cucharadita de canela molida
-½ cucharadita de jengibre molido
-pizca de sal
Crumble:
-1 + ½ cups de harina
-1 cup azúcar moreno
-½ cucharadita de sal
-¼ cucharadita de canela molida
-113 g mantequilla derretida
-helado de vainilla para servir (opcional)



Elaboración:
- Precalentar el horno a 190 °C .
- Relleno: en un bol grande, mezclar los gajos de melocotón con el azúcar, el zumo de limón, la canela, el jengibre y la sal. Remover para que todo se impregne bien.
- Crumble: en otro bol, combinar harina, azúcar moreno, sal y canela. Verter la mantequilla derretida y mezclar hasta obtener migas gruesas (no hagáis una masa compacta).
- Montar: pasar los melocotones (con sus jugos) a una fuente de horno profunda de unos 28 cm de diámetro. Cubrir de forma uniforme con el crumble.
- Hornear de 45 a 50 minutos, hasta que el crumble esté crujiente y dorado y los bordes burbujeen.
- Templar 10–15 minutos y servir solo o con una bola de helado de vainilla.


Fotos: delikatissen
Receta: delish
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