Este miércoles viajamos a Mallorca, concretamente a Capdepera, para meternos de lleno en una reforma que es una verdadera lección de saber hacer en decoración. Hemos encontrado una casa adosada construida originalmente en 1935, cuya rehabilitación es el ejemplo perfecto de cómo podemos fusionar el encanto de la arquitectura tradicional con la funcionalidad y calidez del diseño contemporáneo. Y sí, habéis acertado: el hilo conductor de toda la decoración interior es el estilo nórdico.
Al ver las imágenes, lo primero que nos cautiva es ese respeto por la fachada, se ha conservado la esencia de la vivienda original, manteniendo esa arquitectura mallorquina de 1935 que nos cuenta una historia.
Es una maravilla ver cómo las paredes blancas y los detalles en madera oscura en puertas y ventanas se mantienen como un precioso marco para el tesoro que encontramos dentro, eso sí, al cruzar el umbral, el ambiente da un giro total, transportándonos a un universo de luz, calma y diseño escandinavo.
Un interior lleno de piezas icónicas del estilo nórdico
Los responsables de esta reforma han sabido introducir el estilo nórdico con mucha personalidad, evitando caer en lo predecible, fijáos bien, porque el salón es un muestrario de piezas icónicas.
¿Os habéis dado cuenta de la butaca de borreguito blanco con su pouf en la primera foto? Se trata de una Womb Chair, diseñada originalmente por Eero Saarinen, un clásico del diseño moderno que encaja de maravilla en un interior de estilo nórdico renovado.
Además, la pared de estanterías integradas, repletas de libros y detalles vintage (como ese busto clásico o la cerámica de tonos oscuros), le da un aire de biblioteca súper acogedor. Nos encanta el truco de usar la televisión con la función The Frame para integrarla en el mural.
El toque de color vibrante, tan propio del diseño escandinavo que se permite licencias de vitalidad, lo encontramos en el comedor. El conjunto de mesa redonda blanca con esas sillas de diseño en amarillo intenso, el modelo silla Panton, diseñada por Verner Panton en 1959, no puede ser más optimista.
Y qué decir de la lámpara suspendida, en este caso hablamos de una pieza con sabor mid-century que le añade muchísima personalidad al espacio, la lámpara PH5, diseñada por el danés Poul Henningsen para Louis Poulsen .
En la cocina, el estilo nórdico se respira en la madera clara de la isla y el blanco inmaculado de las encimeras, con ese punto de contraste cálido que aportan las lámparas colgantes en terracota, la lámpara Unfold de Muuto y los taburetes AAS32 de HAY.
La magia del contraste
En esta casa, el contraste funciona a la perfección. La sencillez de las líneas, la funcionalidad de los espacios y la priorización de la luz natural son claves innegables del estilo nórdico que han optimizado el hogar para el disfrute y el confort.
El uso de microcemento o materiales similares en el suelo, junto con paredes lisas en blanco puro, maximiza la sensación de amplitud y sirve de telón de fondo neutro para que las piezas de diseño, ya sean sillas, lámparas o elementos decorativos, brillen por sí mismas.
Queremos que os fijéis en los detalles: el respeto por las aberturas y los marcos de madera originales se funde con los nuevos elementos, demostrando que no es necesario derribar todo para conseguir un interior actual.
Es un equilibrio brillante que logra que la historia de la casa (1935) conviva en armonía con la modernidad del estilo nórdico actual. Esperamos que, al igual que a nosotros, os haya encantado esta casa en Mallorca y que os sirva de inspiración para vuestras próximas reformas.






















Fotos propiedad Larsson Estate
Descubre más desde delikatissen
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Ir al contenido
