En estas fechas donde las reuniones en casa se multiplican, no hay nada que nos guste más que recibir a nuestras visitas con el aroma reconfortante de la repostería recién hecha. Hoy os traemos una versión irresistible de un clásico que ya conocéis en el blog: el shortbread.
El origen de esta joya se remonta a la Escocia del siglo XII, aunque fue la reina María Estuardo quien lo popularizó en el siglo XVI. Originalmente era un lujo reservado para ocasiones especiales como la Navidad o el Año Nuevo, lo que lo convierte en el dulce con más historia para compartir en vuestras mesas estas semanas. L
o mejor de todo es que es extremadamente fácil de preparar; su nombre («short») hace referencia a su textura quebradiza gracias al alto contenido en mantequilla, lo que garantiza que cada bocado se deshaga en la boca.
Esta receta está inspirada en una receta de shortbread de Martha Stewart que ya os hicimos, hemos querido darle un toque más festivo y sofisticado añadiendo texturas crujientes y un punto goloso.


Receta de Shortbread con chocolate y avellanas
Ingredientes:
- 225 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 g de azúcar glass
- 250 g de harina de trigo
- ¼ cucharadita de sal
- El toque goloso: 100 g de pepitas de chocolate negro y 50 g de avellanas picadas




Preparación paso a paso
- La base: Batimos la mantequilla con el azúcar glass hasta obtener una mezcla suave.
- Cuerpo y textura: Incorporamos la harina y la sal. Mezclamos hasta que la masa empiece a unirse es importante mantener esa textura arenosa tan característica.
- Los extras: Añadimos las pepitas de chocolate y las avellanas picadas. Mezclamos suavemente con una espátula para que se repartan de forma homogénea.
- Horneado: Extendemos la masa en un molde cuadrado 20 x 20 cm (como veis en las fotos, forrado con papel de horno) presionando la masa para que quede nivelada. Tapar con un film y dejar reposar en la nevera 30 minutos.
- Calor: Horneamos a 175°C durante unos 45-50 minutos, hasta que los bordes estén ligeramente dorados pero el centro siga pálido.
- Corte: Lo mejor es cortarlo en barritas o cuadrados mientras aún esté caliente, pero dejadlo enfriar completamente en el molde antes de desmoldar.
- Conservación: Una vez frío el shortbread se puede congelar o guardar en un túper hermético hasta 15 días, en la nevera o fuera de ella.


Fotos y receta: delikatissen
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