Hola, soy Abel de González, y este jueves nos vamos a Södertälje, una ciudad a 30 minutos de Estocolmo para conocer uno de los hoteles más bonitos que he visto últimamente, The Dock Hotel.
No vamos a entrar en sus especificaciones, porque eso es lo de menos. El grueso de este complejo está en su diseño. Es un proyecto que interpreta el diseño nórdico desde una mirada cálida, muy cálida; urbana, artesanal y exquisitamente lujosa. Todo esto suena muy rimbombante, pero no se me ocurren mejores adjetivos para ilustrar con palabras todos los matices que tiene este nuevo hotel.
Empezando por el suelo en espiga, clásico y contemporáneo a la vez, subiendo por sus paredes revestidas con colores sólidos y cálidos y pesadas cortinas, y vestidas con una elegancia divertida, alegre y muy artística, siguiendo con el mobiliario, exquisito, pero también con ese toque divertido y único, con, a veces tapizados sobrios, y otras veces con saturados rojos profundos, y terminando por sus techos donde nos encontramos una iluminación escultórica, este hotel demuestra cómo un interior puede ser el epítome de lo sofisticado sin caer en la ostentación, creando una identidad visual cercana, amable, nórdica y con un toque irreverente. Que lo disfrutéis.





Fotografía: Nordic Hotels
Descubre más desde delikatissen
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

