Tras las comilonas navideñas y los dulces tradicionales nuestro cuerpo suele pedir un respiro, pero ey! sin renunciar al postre tras una comida especial :). Hoy os traemos una receta que es puro equilibrio, un postre ligero: una crema de mascarpone y limón.
Es un postre extremadamente suave, con ese punto lácteo tan reconfortante pero con la frescura cítrica que limpia el paladar. Lo mejor de todo es que no necesita horno ni cocinado, es facilísimo de preparar y su textura es ligera, nada empalagosa.
Esta crema de mascarpone y limón es la solución perfecta cuando buscáis un postre elegante que no os robe tiempo en la cocina. Su bajo contenido en azúcar y su frescura la convierten en la favorita para las comidas de fin de semana durante este invierno.
¿Por qué nos encantan los postres en vasito?
Nosotros somos fieles defensores del formato individual por tres razones principales:
- Vienen ya racionados: Ideales para disfrutar sin excesos.
- Se preparan con antelación: Puedes tenerlos listos en la nevera y olvidarte de las prisas.
- Son muy vistosos: Cualquier crema se convierte en un postre de alta repostería si la presentación es cuidada.



Receta de Crema de mascarpone y limón (7-8 vasitos)
Esta receta os sorprenderá por su cremosidad. Al utilizar yemas pasteurizadas y el toque de la crème fraîche, conseguimos una densidad perfecta sin que resulte pesada.
Ingredientes:
- 300 ml de nata líquida para postres (fría)
- 65 g de azúcar glass
- 250 g de queso mascarpone
- zumo de 2 limones
- ralladura de 2 limones
- 2 yemas de huevo
- 2 cucharadas de crème fraîche
- Una pizca de sal
- Para decorar (opcional): moras frescas y ralladura extra de limón



Elaboración paso a paso:
- Batir la nata: En un bol batís la nata con el azúcar glass hasta que esté montada.
- Batir la crema: En otro bol batimos el queso mascarpone, el zumo de los dos limones y la ralladura, añadimos las yemas y batimos, la creme fraiche, la pizca de sal y batimos todo muy bien.
- Mezcla final: Con la ayuda de una espátula y movimientos envolventes, integramos 2/3 de la nata montada con la crema de mascarpone. Esto es lo que le dará esa ligereza de «nube».
- Reposo: Repartimos la crema de mascarpone y limón en 7 u 8 vasitos, repartimos después el resto de la nata montada y dejamos enfriar en la nevera al menos 3 o 4 horas.
- Presentación: Justo antes de servir, decoramos con unas moras frescas y un poco de ralladura de limón para potenciar el aroma.


Fotos y receta: delikatissen
Descubre más desde delikatissen
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Ir al contenido
