El parquet en espiga es uno de esos elementos decorativos que llevan décadas (en realidad, siglos) en los interiores más bonitos de Europa y que cada cierto tiempo vuelve con más fuerza que nunca.
No es una tendencia pasajera: es un clásico de verdad y en los hogares escandinavos, en particular, sigue siendo el suelo por excelencia. La prueba en este precioso piso de los años 30 en Estocolmo, donde el fiskbensparkett (así lo llaman en sueco, literalmente «parqué de espina de pez») recorre cada estancia sin ni una sola interrupción, unificando el espacio y dándole ese carácter cálido e inconfundible que tanto admiramos en los interiores nórdicos.
El parquet en espiga en el diseño escandinavo: una historia de más de cien años
El parqué de espiga no nació en Escandinavia, pero allí ha encontrado su hábitat natural. En Suecia, Noruega y Dinamarca, los edificios de principios del siglo XX (especialmente los construidos entre los años 20 y 40 en estilo clasicista o funcionalista) se diseñaron con este tipo de suelo como elemento protagonista. No era un capricho: el entrelazado geométrico de las lamas de madera aportaba una resistencia estructural superior a la del parqué liso, algo muy valorado en climas exigentes.
Es apartamento construido en 1930-1931 conserva su fiskbensparkett original en el salón-comedor y en la entrada, mientras que el dormitorio y la cocina lucen el antiguo suelo de tablas recuperado y aceitado en blanco. Dos tipos de madera, dos épocas, una misma sensibilidad.
Por qué el parquet en espiga sigue siendo el suelo más buscado en decoración de interiores
Hay algo casi hipnótico en el dibujo del parqué de espiga. Las lamas, cortadas en ángulo y colocadas en zigzag, crean un patrón que dirige la mirada hacia adelante y hace que cualquier estancia parezca más larga y proporcionada. En habitaciones pequeña esa propiedad visual es especialmente valiosa.
Pero hay más razones por las que no pasa de moda:
- Es atemporal por definición. Aparece en palacios del siglo XVII y en lofts contemporáneos con la misma naturalidad. Ningún otro suelo puede decir lo mismo.
- Envejece con una gracia extraordinaria. La madera natural, con el paso de los años, gana en calidez y personalidad. El fiskbensparkett de este piso lleva casi cien años siendo pisado a diario y sigue siendo el elemento más elegante de cada estancia.
- Funciona con cualquier estilo decorativo. Lo vemos aquí combinado con muebles de diseño nórdico icónico (las sillas Series 7 de Arne Jacobsen, la lámpara Flowerpot de Verner Panton), con un sofá gris contemporáneo, con alfombra bereber y con mesas auxiliares doradas. El suelo de espiga absorbe todos los estilos sin perder su personalidad.
- Añade valor inmobiliario real. En el mercado escandinavo, pero también en el español, conservar o instalar un parqué de espiga original es sinónimo de calidad y cuidado de la vivienda. No es un gasto: es una inversión.
Cómo combinar el parquet en espiga al estilo nórdico: claves prácticas
Si estáis pensando en instalar parqué de espiga en casa (o si tenéis la suerte de vivir en un piso que ya lo tiene) aquí van las claves que este apartamento sueco nos enseña:
- Dejadlo respirar. En el salón de este piso, la alfombra bereber de dibujo geométrico cubre solo la zona de estar, permitiendo que el suelo de espiga sea visible en el comedor y en los pasillos. Esa combinación de parqué a la vista más alfombra de fibras naturales, es uno de los recursos más efectivos del interiorismo escandinavo.
- Madera clara, siempre. El tono natural del roble o del pino claro es el que mejor funciona con la paleta cromática nórdica: blancos, beiges, grises suaves y esos toques de color que los suecos manejan con tanta maestría. Evitad los barnices oscuros o muy amarillentos: envejecen mal y acortan visualmente los espacios.
- Aceitad, no barnizéis. El aceite penetra en la madera y la protege desde dentro, manteniendo el aspecto natural y facilitando las reparaciones puntuales. El barniz crea una capa superficial que con el tiempo se agrieta y descascarilla. En este piso, el suelo de tablas del dormitorio está aceitado en blanco y el resultado es espectacular: una madera viva, con textura, que respira.
- Continuidad entre estancias. Uno de los aciertos de este apartamento es que el parqué de espiga corre sin umbral desde el salón hasta la entrada. Esa continuidad hace que el espacio parezca más grande y fluido. Si vais a instalar suelo nuevo, pensad en toda la vivienda a la vez en lugar de estancia a estancia.
Dónde encontrar parquet en espiga para vuestro hogar
Si os habéis enamorado de este suelo y queréis instalarlo en casa, aquí van algunas opciones que os pueden interesar:
- En Leroy Merlin encontraréis una buena selección de parqué laminado y de madera maciza en espiga, con opciones para todos los presupuestos y muy buenas instrucciones de instalación para quienes prefieren el DIY.
- En Amazon hay opciones de parqué en espiga de marcas europeas, ideales si buscáis un resultado de calidad a un precio más ajustado.
- Si queréis los accesorios perfectos para acompañar vuestro nuevo suelo: alfombras, lámparas, textiles etc. Nordic Nest y Maisons du Monde son nuestros referentes habituales para el estilo escandinavo.
El detalle que marca la diferencia
Dos tipos de suelo, el parqué en espiga del salón y el entarimado de tablas del dormitorio y la cocina, dos tonos ligeramente distintos de madera natural y sin embargo una sensación de unidad y coherencia total. Ese es el poder del material honesto bien trabajado: no necesita disimularse ni uniformarse para funcionar, solo necesita respeto y cuidado.
El fiskbensparkett de este apartamento lleva casi cien años contando historias. Ojalá el vuestro también tenga esa suerte. ¿Tenéis parqué en espiga en casa o estáis pensando en instalarlo?



























Fotos propiedad Historiska hem
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