¿Qué es el estilo coastal y por qué esta casa de Martha’s Vineyard lo explica mejor que cualquier revista de decoración?

El estilo coastal del noreste americano es imposible confundirlo con otro estilo, esa luminosidad blanca, esas maderas naturales, esa mezcla de comodidad y elegancia sin esfuerzo… es un tipo de decoración que se reconoce al instante, aunque nunca se haya puesto un pie en la costa este de Estados Unidos.

El otro día vimos un ejemplo viendo la serie The Diplomat, en un capítulo en el que los personajes llegan a la casa de verano de la presidenta en los Hamptons y sin que nadie lo diga, sin ningún cartel, sin contexto previo, el espacio lo cuenta todo, se reconoce que es estilo coastal en estado puro.

Qué es el estilo coastal y cómo se diferencia de la decoración de playa genérica

El estilo coastal no es poner conchas marinas en una estantería ni pintar las paredes de azul turquesa, eso sería decoración de playa de souvenir. El coastal auténtico, el de Martha’s Vineyard o los Hamptons, se construye sobre una paleta mucho más sofisticada: blancos rotos, grises suaves, azul marino como acento y una presencia constante de materiales naturales, ratán, lino, madera sin tratar, mimbre, que traen la textura del exterior hacia dentro sin necesidad de artificios.

Lo que define a esta casa es esa sensación de espacio y calma. El salón principal combina un sofá blanco de gran formato con sillas de ratán de estructura oscura, un material que en el contexto nórdico llamaríamos hygge y que aquí adquiere un aire más preppy y veraniego y cojines en azul marino y gris que anclan la composición sin romper la ligereza del conjunto. La lámpara de techo en forma de cuenco de cuentas de madera es ese detalle artesanal, con reminiscencias de lo natural, que caracteriza este estilo: nunca metálica, nunca demasiado industrial.

La cocina: cuando el techo es el protagonista

Si hay un espacio en esta casa que quita el aliento es la cocina. Un techo completamente acristalado, es básicamente una estructura de invernadero integrada en la arquitectura de la casa, que inunda el espacio de luz natural a todas horas.

Los muebles son blancos, la encimera es blanca, las paredes son blancas y en el centro una mesa de madera oscura envejecida con sillas negras crea el único contraste, sencillo y rotundo, que el espacio necesita. Es un interior que en Martha’s Vineyard o en Cape Cod tiene todo el sentido del mundo, porque allí la naturaleza entra en casa como un invitado más.

Los dormitorios: donde el papel pintado lo cambia todo

El estilo coastal sabe muy bien cómo tratar los dormitorios. El principal apuesta por el blanco absoluto, ropa de cama en lino, cabecero lacado, apliques dorados en latón, con esa pureza que los nórdicos también persiguen pero con una calidez más americana, más veraniega.

Las habitaciones de invitados son donde el interiorismo se permite más personalidad. Una de ellas tiene un papel pintado floral en verde agua y blanco que cubre las cuatro paredes y convierte la habitación en un jardín interior: dos camas blancas, ropa de cama en azul pálido y un banco de madera con cojín natural al pie.

En otra, el detalle de la mesita de noche con papel pintado de textura floral gris, una lámpara de cerámica blanca y un pequeño ramo de peonías rosas es de los que se guardan en inspiración para siempre.

El mudroom y los pequeños grandes detalles de estilo coastal

Una de las cosas que más nos gustan del estilo coastal americano es que piensa en la vida real. El mudroom, ese espacio de transición entre el exterior y el interior que en España casi no existe y que tanto echamos de menos (en Dinamarca se llama bryggers), está aquí resuelto de forma impecable: banco empotrado con cojín a rayas en azul y blanco, ganchos de forja negra en la pared, cestas de mimbre para almacenaje y estantes superiores con toallas enrolladas en azul marino. Todo preparado para llegar de la playa, dejar las cosas y entrar en casa sin llevar la arena consigo.

Cedar shingles y porche con sofá colgante: el exterior que lo explica todo

La fachada exterior, revestida en cedar shingles, esas tablas de madera de cedro que con el tiempo toman ese tono dorado arenoso tan característico de la costa de Nueva Inglaterra, es la firma inequívoca del estilo.

Un porche con sofá colgante de madera blanca, cojines a rayas y una manta de lino es la estampa que cualquiera ha visto alguna vez asociada a este rincón del mundo. En la parte trasera, una terraza de piedra con zona de estar y mesa de comedor exterior completa un exterior tan bien pensado como el interior.

Así es el estilo coastal cuando se hace con criterio: nada de clichés, mucha luz, materiales honestos y esa sensación de que la vida aquí dentro es, sencillamente, mejor. ¿Qué os parece, podríamos importar este estilo a nuestras costas?

Interiorismo: Martha’s Vineyard Interior Design | Fotografía de interiores: Michael J. Lee | Fotografía de exteriores: Eric Roth


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