Cuando un apartamento está en la planta 16 del edificio más alto de los países nórdicos y tiene solo 55 m², uno esperaría que el espacio fuese el gran protagonista del relato, pero en este piso de Karlatornet, en Gotemburgo, el protagonista es otro: la distribución. Una distribución tan bien pensada que al entrar no sientes que estás en 55 m², sino en un apartamento que tiene todo lo que necesitas exactamente donde lo necesitas.
Karlatornet es el rascacielos residencial más alto de Escandinavia, con 73 plantas y 247 metros de altura y lleva en pie desde 2024 en el barrio de Lindholmen, en la orilla norte del río Göta älv. Vivir en él no es solo una cuestión de metros cuadrados: es también una declaración de vida urbana nórdica, compacta, eficiente y sin renuncias.
Karlatornet: vivir en las alturas de Gotemburgo
Las vistas desde la planta 16 son el primer argumento de este apartamento. Los ventanales de esquina, de suelo a techo, enmarcan las rocas graníticas características de Gotemburgo con una claridad que convierte cada rincón del salón en un cuadro cambiante según la hora y la estación. Es uno de esos espacios donde la luz natural hace buena parte del trabajo decorativo sin que nadie tenga que planificarlo.
La paleta del apartamento es completamente nórdica en su base: blancos cálidos, suelos de madera clara, grises pálidos en la cocina. Sobre esa base neutra y tranquila, los actuales inquilinos han colocado piezas con criterio y personalidad que elevan el conjunto sin sobrecargarlo.
La distribución que lo cambia todo
El plano de este apartamento de un dormitorio es un ejercicio de sentido común escandinavo. Todo fluye de forma natural desde la entrada y no hay espacio desperdiciado:
- Hall de entrada limpio y funcional, con acceso directo tanto a la zona de día como a la zona de noche
- Salón y cocina en planta abierta, lo que multiplica visualmente los metros y permite aprovechar la luz de los ventanales en todo el espacio
- Dormitorio separado con puerta corredera, silencioso y privado a pesar de la apertura del salón
- Walk-in closet propio del dormitorio, sorprendente para este tamaño, organizado con módulos de cajones y barras a doble altura
- Baño-lavandería integrado, con ducha de cristal y lavadora incorporada sin que nada chirríe
- Zona de trabajo al fondo del pasillo, con ventana propia y vistas sobre los tejados de Gotemburgo
Esa última pieza es la que más sorprende, en 55 m² encontrar un rincón de trabajo diferenciado, con luz natural y vistas, no es algo que ocurra por casualidad: es consecuencia de un diseño bien ejecutado desde el principio y una magnífica distribución.
Decoración escandinava contemporánea con personalidad
El salón: iconos nórdicos y capas de textura
La zona de estar combina piezas de diseño reconocibles con objetos más personales de una forma que resulta muy nórdica en su planteamiento: nada está puesto para impresionar, todo está puesto para vivir. El sofá en bouclé gris claro, una alfombra de pelo largo en crudo y una lámpara de arco en terracota crean el núcleo del salón. La mesa de comedor en madera natural rodeada de sillas Wishbone en roble y una silla Bold de Hay en verde oscuro añaden la nota de color más atrevida del apartamento, resuelta con mucha seguridad.
La lámpara colgante sobre la mesa merece mención aparte: una pieza de arcos en negro lacado que tiene presencia escultórica y que ancla visualmente el espacio del comedor sin necesidad de ningún otro elemento. Es el modelo lámpara colgante Arch de Markus Johansson, Johan Lindstén para Oblure y la podéis encontrar en Nordic Nest.
El dormitorio: compacto, resuelto y con walk-in closet
El dormitorio es la demostración de que compacto no significa incómodo. La cama ocupa el centro, una ventana vertical estrecha enmarca las rocas al fondo y el walk-in closet contiguo resuelve todo el almacenaje de ropa de forma invisible. Los módulos en blanco (cajones, barras y estantes abiertos) recuerdan a sistemas como los de Ikea PAX, pero integrados con una coherencia de acabado que hace que el conjunto parezca mucho más pensado de lo habitual.
La ropa de cama en gris marengo con cojines en rosa palo y una manta de lana en gris perla es una paleta de dormitorio completamente nórdica: discreta, cálida y sin esfuerzo aparente.
Lo que este apartamento enseña, su distribución
Karlatornet no es un edificio de apartamentos al uso, es un experimento de vida urbana densa y eficiente y este piso de 55 m² es su mejor argumento. Con un dormitorio, un walk-in closet real, una cocina integrada de calidad, un rincón de trabajo y vistas que muy pocos pisos de cualquier tamaño pueden ofrecer, demuestra que la vida en la gran ciudad escandinava no tiene por qué implicar renuncias.
La clave, como siempre en el diseño nórdico, no está en los metros: está en cómo se distribuyen y en saber elegir cada pieza con criterio.

















Fotos propiedad Erik Olsson
Descubre más desde delikatissen
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


Bellísimo!!! me encantó!! excelente distribución!! cómo harán cuando crezca el bebé?? hay que ser muy organizados y despojados para vivir con lo justo como esta familia, y tener esa paz visual en el orden que tiene el depto.