bizcocho americano de arándanos con crumble

Bizcocho americano de arándanos con crumble y glaseado: jugoso, fácil y con arándanos congelados

El bizcocho americano de arándanos con crumble es de esas recetas que, una vez que las pruebas, pasan directamente a la lista de favoritos permanentes. No es un bizcocho cualquiera: la creme fraiche lo hace increíblemente jugoso sin resultar pesado, el crumble de azúcar moreno crea una capa crujiente que contrasta de maravilla con la miga tierna y el glaseado remata el conjunto con un punto jugoso dulce que lo equilibra todo. El resultado recuerda a un muffin de arándanos de categoría superior cruzado con algo que solo se puede describir como un pastel americano.

Lo mejor es que funciona perfectamente con arándanos congelados, que es exactamente como lo hicimos nosotros, así que no hace falta esperar a la temporada ni buscar fruta fresca.

Qué hace especial a este coffee cake americano

En Estados Unidos el coffee cake no lleva café en la masa: es un bizcocho pensado para acompañar el café de la mañana o el té de la tarde. Lo que hace especial a este es la capa de streusel o crumble encima y en este caso, el uso de creme fraiche (si tenéis, mejor sour cream) en la masa.

La creme fraiche es clave en esta receta, aporta humedad, una ligera acidez que equilibra el dulzor y una textura de miga que los bizcochos hechos solo con mantequilla o aceite no consiguen. Si no encontráis creme fraiche, el yogur griego natural espeso es el sustituto más cercano y funciona muy bien.

Receta de Bizcocho americano de arándanos con crumble y glaseado

Ingredientes:

La receta es para un molde desmontable de 22 cm de diámetro

Para el streusel:

  • 125 g de harina
  • 150 g de azúcar moreno claro
  • ½ cucharadita de canela molida
  • pizca de sal
  • 100 g de mantequilla sin sal, derretida

Para el bizcocho:

  • 84 g de mantequilla sin sal blanda
  • 150 g de azúcar
  • 1 huevo L
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 180 g de creme fraiche (mejor sour cream)
  • 1 cucharadita de levadura química / polvo de hornear
  • ½ cucharadita de sal
  • ¼ cucharadita de bicarbonato sódico
  • 200 g de harina de trigo
  • 270 g de arándanos
  • 1 cucharada de maicena

Para el glaseado de limón:

  • 55 g de azúcar glas
  • ½ cucharada de leche

Elaboración paso a paso:

El crumble:

  1. Mezclar todos los ingredientes secos en un bol.
  2. Añadir la mantequilla derretida y mezclar con los dedos hasta obtener migas de distintos tamaños, bien impregnadas.
  3. Meter en la nevera mientras preparamos la masa.

La masa:

  1. Precalentar el horno a 175 °C. Engrasar un molde desmontable desmontable de 22 cm.
  2. Batir la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla sea ligera y esponjosa, unos 2 minutos a velocidad media-alta.
  3. Añadir el huevo y la vainilla, batir hasta integrar. Incorporar la creme fraiche y mezclar hasta obtener una crema homogénea.
  4. Agregar la levadura, la sal y el bicarbonato y mezclar.
  5. En un bol aparte, mezclar los arándanos congelados con la maicena hasta que queden bien cubiertos.
  6. Incorporar la harina a la masa con una espátula de silicona, con movimientos suaves y envolventes, sin trabajar en exceso.
  7. Extender la masa en el molde. Distribuir los arándanos congelados en una capa uniforme sobre la masa. Sacar el streusel de la nevera, desmenuzarlo con los dedos y cubrir toda la superficie. Añadir unos cuantos arándanos por la superficie.
  8. Hornear 45-60 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro no se mueva al sacudir el molde.
  9. Dejar enfriar 20 minutos a temperatura ambiente y después pasar a la nevera hasta que esté completamente frío, aproximadamente 1 hora.

El glaseado:

  1. Mezclar el azúcar glas con la leche hasta obtener una consistencia fluida pero no líquida.
  2. Repartir en hilo sobre el bizcocho frío.

Trucos para que salga perfecto con arándanos congelados

Cuando se usan arándanos congelados hay que tener en cuenta un detalle importante: no se descongelan antes de usar y no se mezclan en la masa. Si se incorporan a la mezcla en estado congelado pueden teñir la masa de morado y alterar el tiempo de cocción. La técnica correcta es extender toda la cantidad sobre la masa ya en el molde, justo antes del streusel, haciendo como 3 capas.

Por qué este bizcocho merece un hueco fijo en vuestro recetario

Aparte del sabor, hay algo que nos gusta especialmente de esta receta: su versatilidad. Funciona como desayuno de fin de semana, como merienda, como postre ligero o como regalo comestible que siempre sorprende. Y al ser con arándanos congelados, se puede hacer en cualquier época del año sin depender de la temporada. Se conserva en un recipiente hermético a temperatura ambiente dos días o en la nevera hasta una semana, aunque en casa raramente dura tanto. :)

Fotos: delikatissen

Receta: butternut bakery


Descubre más desde delikatissen

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario:

Scroll al inicio