El suelo de baldosa hidráulica a cuadros en la cocina es uno de esos detalles que o te enamora a primera vista o tardas unos segundos en entender por qué funciona tan bien :)). En cuanto lo ves en contexto y especialmente en un apartamento escandinavo clásico como este que os traemos hoy desde Suecia, (aunque en los interiores mediterráneos también nos encanta) ya no puedes imaginarlo de otra manera.
Este piso nos llegó con todas las señales de identidad de los edificios suecos de principios del siglo XX: molduras originales en paredes y techos, suelo de parqué en espiga oscuro, chimenea de hierro fundido en el hall y puertas dobles de madera lacada en blanco. Un apartamento con carácter real, de esos que ya no se construyen. Y en medio de todo ese clasicismo, la cocina aparece con un damero de baldosas blancas y burdeos que lo resume todo perfectamente: aquí alguien ha tenido muy buen ojo.
Por qué la baldosa hidráulica ha vuelto para quedarse
La baldosa hidráulica no es nueva, lleva más de ciento cincuenta años en cocinas, entradas y baños de toda Europa. Lo que sí es nuevo es la forma en que el interiorismo escandinavo contemporáneo la está reinterpretando y volviendo a introducir: no como nostalgia, sino como declaración de intenciones.
En Suecia y Dinamarca la vemos cada vez más en apartamentos reformados que buscan recuperar el alma del edificio original sin renunciar a una estética actual. El truco está en la combinación: baldosa con patrón geométrico o de damero en el suelo, muebles limpios y modernos en las paredes y encimeras y algún objeto de diseño icónico que haga de puente entre épocas.
En esta cocina las baldosas son italianas, un damero de rombos en blanco y burdeos que cubre el suelo de este estrecho pasillo funcional y el efecto es extraordinario. Con los muebles en blanco y la encimera en negro de un lado y de acero inoxidable en el otro, el suelo se convierte en el protagonista absoluto sin competir con nada.
La cocina pequeña como lienzo
Y aquí viene la parte que más nos interesa destacar, porque esta cocina es pequeña, es estrecha, funcional, sin isla, sin espacio para sentarse… en los portales inmobiliarios, eso se puede leer como un punto negativo, pero miradla bien, tiene luz natural, tiene alturas generosas propias del edificio original, tiene ese radiador blanco de época bajo la ventana que en otro contexto parecería un problema y aquí parece un elemento de atrezzo… y tiene ese suelo que transforma metros cuadrados en carácter.
Esto es algo que los escandinavos entienden muy bien y que a veces nos cuesta aplicar cuando buscamos casa: la vivienda perfecta a veces no existe y a veces no la encontramos, pero si existe, la vivienda con potencial y la mirada para verlo. Una cocina pequeña con un suelo excepcional, buena luz y techos altos es infinitamente más interesante que una cocina grande y anónima. La diferencia está en saber qué se puede cambiar y qué vale la pena conservar y en atreverse a apostar por ello.
Cómo incorporar la baldosa hidráulica a cuadros en vuestras cocina
Si esta cocina sueca os ha convencido, aquí van algunas claves para que el resultado funcione de verdad:
- El patrón de damero clásico es el más versátil. Dos colores, geometría limpia, funciona tanto en cocinas pequeñas como grandes.
- El contraste blanco/burdeos o blanco/negro es el más buscado y el que mejor aguanta el paso del tiempo sin cansar.
- Combinadlo con muebles lisos y sin tiradores aparentes. Cuanto más limpio sea el resto, más protagonismo tiene el suelo.
- No hace falta reformar todo. Solo el suelo cambia completamente la percepción de una cocina.
- Las versiones en vinilo o porcelánico imitan el efecto hidráulico con un coste y mantenimiento mucho más accesibles.
En Leroy Merlin encontraréis opciones de suelo hidráulico y porcelánico con patrón de damero y estampados mas mediterráneos a precios muy razonables. Para versiones más artesanales y auténticas, merece la pena buscar en fabricantes italianos, marroquíes o portugueses, las diferencias en textura y acabado se notan mucho en el resultado final, pero el precio también es distinto.
El apartamento que lo tiene todo (si sabes mirarlo)
Seamos honestos: este piso no es perfecto. El dormitorio es pequeño, la cocina es estrecha y el hall ocupa un espacio que en un plano sobre el papel podría parecer desaprovechado, son las objeciones fáciles, las que cualquiera vería en una visita rápida.
Pero luego te quedas un poco más y empiezas a ver lo otro, el suelo de parqué en espiga oscuro que recorre todo el apartamento, las molduras originales que dan a cada habitación una proporción que los pisos nuevos nunca tienen, la chimenea de hierro fundido en el hall, (una chimenea de verdad en un piso así!)… el dormitorio pintado en verde salvia con esa luz tan suave que entra por la ventana, etc. etc. y te das cuenta que tiene mucho potencial y puede ser un gran hogar.
La vivienda perfecta no existe o si existe, está fuera del presupuesto de casi todo el mundo, lo que sí existe es la vivienda con alma, con materiales reales, con historia visible en cada moldura y cada junta del parqué y esa, cuando aparece, hay que saber reconocerla. ¿Vosotros qué pensáis?




















Fotos propiedad Alvhem
Descubre más desde delikatissen
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

