Algunas recetas que parecen difíciles, pero en realidad son de las más agradecidas que existen y estos cruffins de hojaldre con fresas y arándanos son exactamente eso: resultado espectacular con un esfuerzo mínimo. Si nunca has oído hablar de los cruffins, son una mezcla entre croissant y muffin que se hace enrollando hojaldre en capas y horneándolo en un molde de muffins. El resultado es un pastel hojaldrado, crujiente por fuera y tierno por dentro que desaparece del plato en cuestión de minutos.
Esta versión la hicimos el fin de semana pasado con dos rellenos distintos: arándanos frescos y fresas cocinadas brevemente con azúcar. El contraste de colores ya lo dice todo: violeta profundo y rojo intenso asomando entre las capas doradas del hojaldre. Una preciosidad y una delicia a partes iguales.



Qué necesitais para hacer cruffins de hojaldre
Lo mejor de esta receta es que los ingredientes los encontráis en cualquier supermercado sin buscar mucho:
- 50 g de mantequilla muy blanda
- 2 láminas de hojaldre refrigerado
- 4 cucharadas de azúcar
- 1 puñado de arándanos frescos
- 1 cup de fresas cocinadas ligeramente con 1 cucharada de azúcar (también podéis usar fresas frescas sin cocinar)
- Azúcar glas para presentar
Nada de levaduras, nada de masas que reposar horas, el hojaldre del súper hace todo el trabajo por vosotros.






Cómo hacer cruffins paso a paso
- Empezamos engrasando muy bien el molde de muffins con un pincel y la mantequilla blanda, asegurándonos de cubrir bien las paredes. Si preferís simplificar, podéis usar un molde de silicona o cápsulas de papel y saltaros este paso.
- Precalentad el horno a 200 ºC.
- Desenrollad las dos láminas de hojaldre sobre la encimera y espolvoreáis 2 cucharadas de azúcar sobre toda la superficie de cada una. En una repartís los arándanos bien distribuidos y en la otra las fresas.
- Enrollad cada lámina sobre sí misma formando un rulo alargado, con cuidado pero sin miedo: no tiene que quedar perfecto.
- Dividid cada rulo en 6 porciones iguales y colocadlas en el molde de muffins con el corte hacia arriba para que se vea el espiral de fruta.
- Metéis el molde en el horno y horneáis a 200 ºC durante 25-30 minutos, hasta que estén bien dorados y hayan subido.
- Sacáis el molde del horno, dejáis los cruffins reposar 5 minutos dentro para que se asienten y después los pasáis a una rejilla. Justo antes de servir, espolvoreáis generosamente con azúcar glas.
Consejos para que salgan perfectos
Unos pequeños trucos que marcan la diferencia:
- El molde metálico engrasado da el mejor resultado: base crujiente y bordes bien hojaldrados. Si usáis silicona o cápsulas de papel también funciona, pero el acabado es ligeramente diferente.
- Las fresas cocinadas con una cucharada de azúcar concentran el sabor y sueltan menos líquido durante el horneado, aunque las fresas frescas también van muy bien.
- No abráis el horno durante los primeros 20 minutos para que el hojaldre suba bien.
- Esta receta está mejor el primer día, con el hojaldre todavía crujiente. Si os sobran cruffins, guardadlos en un bote hermético y calentadlos unos minutos en el airfryer antes de servir: recuperan la textura perfectamente.
La presentación lo es todo
Cuando los sacáis a la rejilla y les cae el azúcar glas por encima ya es difícil resistirse. Los de arándanos quedan con ese color morado oscuro tan bonito que los hace irresistibles visualmente y los de fresa con ese rojo vivo que parece de pastelería francesa. Servidos en un plato bonito o en una tabla de madera para el desayuno del domingo son una pasada.
Si los hacéis en casa, contadnos qué relleno os ha gustado más: ¿arándanos o fresas?


Fotos y receta: delikatissen
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