Salón con paredes en crema, muebles vintage nórdicos, cuadros coloridos y armarios metálicos en rosa y mostaza

Paredes rosas y vinilos: el apartamento escandinavo que no sigue ninguna regla

Paredes rosas en un apartamento escandinavo que huele a vinilo, a plantas tropicales y a arte sin filtros. Este piso sueco nos muestra que la decoración nórdica más interesante de hoy en día, no se parece en nada a lo que teníamos en la cabeza hace diez años, aquí no hay blanco inmaculado ni madera clara sin historia, aquí hay color, atrevimiento y una colección de discos que cualquier melómano firmaría sin dudar.

Paredes rosas y decoración dopamina: el color como estado de ánimo

Imaginad una pareja de unos treinta años, ella diseñadora o quizás ilustradora, él con una colección de vinilos que lleva años construyendo con la misma dedicación con la que otros coleccionan arte. Vivir en Estocolmo, en un piso de los años 40 con suelos de parqué en espiga y techos altos y haberlo convertido en algo que no se parece a ningún otro apartamento de Pinterest.

Eso es exactamente lo que vemos aquí y es exactamente lo que la llamada decoración dopamina lleva defendiendo desde hace un par de años: que el color no es un capricho sino una necesidad, que rodearse de objetos que generan alegría visual tiene un impacto real en cómo te sientes en casa. En este apartamento lo han entendido mejor que nadie.

La habitación más rompedora es la sala de los vinilos. Las paredes rosas lo envuelven todo, techo incluido y hay un detalle que enamora: un zócalo ondulado pintado a mano que divide la pared con una línea orgánica y completamente artesanal. No es papel pintado ni vinilo adhesivo, es alguien con un pincel y una idea muy clara de lo que quería. Sobre ese fondo conviven cientos de discos ordenados en estanterías blancas, una silla giratoria de inspiración Panton en negro con cojines en verde menta y amarillo pálido y una alfombra con forma de plátano que en otro contexto sería un chiste y aquí es perfectamente coherente. En las paredes, marcos barrocos dorados abrazan obra contemporánea sin ningún complejo.

Los muebles que cuentan una historia

Lo que ancla todo este color y toda esta personalidad es el mobiliario vintage escandinavo que recorre el apartamento de principio a fin. En Escandinavia existe una tradición muy arraigada de pasar los muebles de generación en generación y eso se nota en este piso: esas sillas de comedor con estructura de madera y tapizado gris que remiten directamente al universo de Finn Juhl, las mesitas nido de teca apilables que llevan décadas siendo un clásico del interiorismo nórdico mid-century o el sofá de orejas tapizado con botones que cualquier abuela danesa o sueca reconocería al instante.

La mesa de comedor de madera maciza con patas metálicas negras (uno de los pocos muebles modernos) preside el espacio principal junto a una lámpara de techo de cristal que parece sacada de un mercadillo de Nørrebro, no es casual, es criterio. Y es esa mezcla entre lo heredado y lo encontrado la que da al apartamento esa calidez que ningún piso decorado de cero desde un catálogo consigue tener.

De la cocina al baño, el color no descansa

El dormitorio tiene las paredes en amarillo mantequilla que sube también hasta el techo y se combina con ropa de cama en cuadros vichy marrón y blanco con una colcha acolchada en malva. Una lámpara de pie Flowerpot VP12 en azul cobalto completa la mesilla con esa precisión de quien sabe exactamente qué pieza necesita en cada rincón. La cocina es la única que respira con más calma: armarios blancos, encimera negra y salpicadero de mármol gris, aunque incluso aquí hay un cuadro figurativo de gran formato en la pared azul grisácea del fondo porque en este apartamento ninguna pared se queda sin contar algo.

Y el baño, cortina de ducha en rosa y verde con toallas a juego en el mismo estampado ondulado y una tapa de inodoro amarilla que, lejos de parecer un error, parece la mejor decisión que alguien ha tomado en un cuarto de baño en mucho tiempo. :))

Lo que nos llevamos de este apartamento además de las paredes rosas

Si hay algo que este piso nos enseña es que el estilo escandinavo más auténtico nunca fue minimalismo por decreto, fue siempre funcionalidad con carácter, objetos con historia y espacios que reflejan a las personas que los habitan. Esta generación (Generación Z) lo ha recuperado añadiéndole color sin miedo, arte sin jerarquías y la convicción de que coleccionar con amor, ya sean vinilos, plantas o cuadros de mercadillo, es la forma más honesta de decorar.

Si os ha inspirado y queréis explorar ese mix de color, de paredes rosas y mobiliario nórdico de calidad, en Nordic Nest encontráis piezas con ese espíritu mid-century que encajan a la perfección con este estilo y en Amazon hay opciones muy interesantes de armarios metálicos en color para conseguir ese toque locker que aquí funciona tan bien lo mismo que en Ikea.

Fotos propiedad Stadshem


Descubre más desde delikatissen

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario:

Scroll al inicio