En las fotos de esta casa danesa en Faxe, al sur de Copenhague, destaca inmediatamente una mesa de madera rústica reciclada que protagoniza el comedor como si llevara siglos ahí. Y sin embargo, todo lo que la rodea habla de un interiorismo contemporáneo, pensado y preciso, esa tensión entre lo antiguo y lo nuevo es exactamente lo que hace que este interior sea tan difícil de olvidar.
La propiedad tiene 224 m² construidos en 2014 y se asienta sobre más de seis hectáreas de terreno con 160 metros de orilla directa al fiordo. Una ubicación de ensueño y que aquí, desde luego, no es exagerado.
La mesa de madera rústica que lo cambia todo
Si hay un elemento que define el carácter de toda la planta baja es la mesa del comedor. Una pieza de madera maciza reciclada, con la superficie pintada y la base formada por tablones reciclados, con sus defectos visibles y su textura viva. No es una mesa de diseño en el sentido convencional, es casi una escultura.
Lo que hace que funcione tan bien es el contraste con las sillas que la rodean: modelos contemporáneos con estructura de metal dorado y tapizado en beige suave, ligeras y elegantes. Esa mezcla de peso visual y ligereza, de rugosidad y refinamiento, es una de las claves del interiorismo nórdico actual. No hay que tenerle miedo a mezclar épocas ni materiales, hay que hacerlo con intención.
Sobre la mesa, un jarrón de cerámica artesanal con flores silvestres remata la composición con un gesto sencillo y muy danés: naturaleza dentro de casa, siempre.
Un interior donde cada espacio tiene su propio carácter
Lo interesante de esta vivienda es que cada estancia ha sido resuelta con una paleta y un ánimo propios, sin que el conjunto pierda coherencia.
En el salón, las paredes en tono tierra grisáceo, ese greige oscuro cálido tan presente en el interiorismo escandinavo, enmarca dos butacas de cuero en color cognac, un clásico del diseño danés (el sofá Poet de Finn Juhl) de mediados del siglo XX. La mesa de centro oscura y el antiguo aparador pintado con motivos decorativos añaden capas de historia al espacio. Por las grandes puertas correderas de cristal se asoma el fiordo, y eso, naturalmente, lo convierte todo en decoración.
La cocina apuesta por un acabado de madera en gris oscuro con encimeras negras y una pared de armarios superiores con vitrinas de cristal y marco metálico, un detalle que está siendo uno de los más buscados en interiorismo de cocinas ahora mismo. Ver la vajilla y las copas expuestas, iluminadas suavemente, convierte el almacenaje en un elemento decorativo. Si os gusta esta idea, en Nordic Nest encontráis vajilla y accesorios de cocina nórdicos perfectos para exhibir.
El dormitorio verde que no pasa desapercibido
En la planta superior, el dormitorio principal se ha pintado en un verde oliva profundo que cubre paredes y techos abuhardillados. Es una decisión valiente y absolutamente acertada: el color envuelve el espacio y lo convierte en un refugio con mucha personalidad.
El edredón en malva grisáceo y el cuadro botánico con flores rosas sobre fondo verde crean una paleta armónica que funciona sin esfuerzo. La puerta acristalada se abre a las vistas al jardín y al fiordo, y eso convierte este dormitorio en uno de esos espacios que uno no querría abandonar por las mañanas.
Si queréis replicar este efecto en casa, estos son los elementos clave:
- Color en paredes y techo: un verde musgo o verde oliva oscuro aplicado en todas las superficies para crear un efecto envolvente
- Textiles en tonos tierra y malva: contrastan sin estridencias con el verde
- Arte botánico: flores pintadas al óleo o acuarela que dialogan con el color de la pared
- Madera clara en el suelo: equilibra el peso visual del color oscuro
El baño donde lo antiguo y lo nuevo conviven mejor
El baño es otro ejemplo de esa filosofía rústico-contemporánea que recorre toda la casa. Un mueble antiguo de madera oscura, con la pintura desgastada y los herrajes originales, hace las veces de mueble de lavabo. Sobre él, un lavabo de porcelana blanca de sobre-encimera y un grifo arqueado en latón envejecido. El espejo redondo con marco dorado completa la composición.
Las paredes están revestidas con un ladrillo alargado en blanco roto, con acabado ligeramente texturado, que aporta calidez y ritmo sin robar protagonismo. La ducha abierta, sin mampara, tiene la grifería también en latón dorado, un detalle que unifica todo el baño visualmente. Para grifería y accesorios de baño en latón encontráis buenas opciones en Amazon o en Leroy Merlin.
La lección de estilo de esta casa danesa
Lo que esta vivienda nos enseña es algo que en delikatissen llevamos años defendiendo: la decoración nórdica no es solo blanco, orden y minimalismo. Es también historia, textura, piezas heredadas y materiales que tienen vida propia. La mesa de madera rústica en el centro del comedor lo resume todo, no es perfecta, no es simétrica, y precisamente por eso es irresistible.






















Fotos propiedad Adam Schnack
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