Salón nórdico con lámpara Vertigo y paredes en gris claro

Cómo combinar los colores de pared entre habitaciones para que la casa fluya

Combinar los colores de pared entre habitaciones sin que la casa parezca un mosaico desordenado es uno de los grandes retos de cualquier interiorismo, reforma o simple lavado de cara y hoy os mostramos un precioso quinto piso en Gotemburgo, en un edificio de 1905 con techos de casi 3,10 m, donde han resuelto esta cuestión con una elegancia que merece mención aparte.

Un piso de época como manual de coherencia cromática

La vivienda tiene una planta curiosa en forma completamente rectangular, distribuida en cocina, salón comedor y 3 dormitorios, si veis las fotos y no os queda claro, podeis ver el plano donde no hay duda. Es sin duda una distribución del espacio totalmente personal tal cual está planteada, pero tiene muchas posibilidades por su amplitud y luminosidad.

Destaca en la vivienda, la altura de los techos, las molduras originales y el suelo de madera original, pintado en un tono crudo casi blanco en las zonas de día. Y es precisamente ese suelo continuo el que permite que cada estancia se atreva con su propio color sin generar disonancia.

Lo interesante no es que hayan usado un solo color en toda la casa (la opción fácil y, para qué engañarnos, un poco aburrida), sino que han construido una paleta que va cambiando de intensidad habitación a habitación, siempre dentro de la misma familia tonal: grises suaves, verdes apagados y algún punto oscuro casi negro que actúa de contrapeso. El resultado es una casa que se percibe como un todo, aunque ningún cuarto sea igual al de al lado.

La mampara de cristal industrial, la gran aliada de la transición

Una de las piezas clave para lograr este efecto es la mampara de cristal con estructura negra que separa la cocina de los dormitorios. Este tipo de cerramiento se ha convertido en uno de los recursos más usados en reformas de pisos antiguos porque resuelve un problema muy real: cómo dividir espacios sin renunciar a la luz ni a la sensación de continuidad.

Al ser transparente, la mampara deja que el ojo viaje de un color a otro sin cortes bruscos, algo que sería imposible con un tabique macizo. Si estáis pensando en algo similar para vuestra casa, en Leroy Merlin encontraréis tanto mamparas prefabricadas como todo el material para encargar una a medida, y es una opción mucho más asequible de lo que parece a primera vista.

Cómo elegir una paleta que viaje de una habitación a otra

Si queréis aplicar este mismo principio en vuestra casa, hay algunas claves que se repiten en este tipo de proyectos y que funcionan casi siempre:

  • Escoged un color neutro de base (gris claro, crudo o beige) y repetidlo en techos y carpinterías de toda la casa para que actúe de nexo.
  • Dejad que cada habitación tenga su matiz, pero dentro de la misma temperatura de color: si el salón es un gris frío, evitad un dormitorio con un cálido que desentone.
  • Reservad el color más oscuro o intenso para un único espacio, normalmente el que menos luz natural recibe o el que queráis convertir en el rincón con más personalidad.
  • Usad los textiles como puente: una alfombra, un cojín o una cortina que repita en una habitación el color protagonista de la contigua ayuda muchísimo a que el ojo perciba unidad.
  • Probad siempre el color en la pared real antes de decidiros, ya que la luz de cada estancia cambia por completo la percepción del tono.

En Nordic Nest hay una selección de textiles en esta misma gama de verdes y grises apagados que funcionan de maravilla como ese «puente» del que hablamos, y en Sklum tenéis piezas de tapicería en tonos similares para dar continuidad al salón.

Verde, gris y el rincón oscuro como punto de fuga

El último dormitorio del lado de la cocina está pintado en verde intenso, como contraste a la cocina blanca y el dormitorio entre los dos gris perla, es un truco que funciona muy bien en pisos con paso libre entre estancias sin puertas, añade profundidad, la última habitación la mas oscura.

En el extremo opuesto de la paleta está el comedor, con paredes completamente negras y papel pintado de hojas tropicales, también sobre un fondo negro, que en cualquier otra casa podría parecer una decisión arriesgada y que sin embargo, aquí funciona porque está acotado a un solo espacio y porque el resto de la casa, mucho más clara, le da todo el protagonismo sin competir con él. Un color oscuro no rompe la armonía, al contrario, da dinamismo si se usa con criterio y en la dosis justa.

Para iluminar bien estos contrastes, una lámpara con presencia escultórica como las que veis en las fotos marca mucho más la diferencia de lo que pensamos: en El Maestro de la Iluminación hay modelos de inspiración similar que ayudan a que estos rincones oscuros no se vean apagados sino acogedores.

Al final, combinar los colores de pared entre habitaciones no va de acertar con un color perfecto, sino de construir una conversación entre todos ellos. Esperamos que este piso nórdico os ayude a entender lo bonito que es trabajar esas transiciones y lo que podemos conseguir planificando un poquito.

Fotos propiedad Stadshem


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