Pintar muebles de cocina sin lijar Cocina nórdica con muebles verde salvia y tiradores de latón

Pintar muebles de cocina sin lijar: el cambio de color que copiamos de esta cocina nórdica

Pintar muebles de cocina sin lijar es probablemente la reforma con más impacto y menos esfuerzo que podemos hacer en casa, y esta cocina de un piso de 82 m² en Gotemburgo nos ha dado la excusa perfecta para hablar de ello. En las fotos destaca un verde salvia muy suave en todos los frentes, tiradores de latón envejecido y un revestimiento de azulejo tipo metro en blanco con junta oscura que enmarca toda la zona de trabajo. El resultado es una cocina en L con isla central, suelo de madera clara y una campana extractora negra que aporta el contraste que necesita tanto verde pálido alrededor.

Lo interesante de este espacio es que podría no ser nuevo, los muebles de cocina tienen una silueta clásica, con puertas lisas y molduras discretas, del tipo que encontramos en miles de cocinas de los años noventa o dos mil pintadas de blanco o de un color que ya no nos convence. Aquí es donde entra la idea que queríamos compartir con vosotras: no hace falta cambiar una cocina de arriba a abajo para que se vea completamente distinta, con pintura y unos tiradores nuevos, se puede llegar mucho más lejos de lo que pensamos y con un presupuesto que no tiene nada que ver con el de una reforma integral.

Pintar muebles de cocina sin lijar, paso a paso

La clave para pintar muebles de cocina sin lijar está en elegir el producto adecuado, porque no todas las pinturas para muebles sirven igual en una cocina, donde hay humedad, grasa y un uso constante. Leroy Merlin tiene una línea pensada exactamente para esto: el esmalte multimateriales para cocinas y baños Luxens, que no necesita lijado previo ni imprimación, seca rápido y cubre en una sola capa con un acabado satinado muy natural. También existe la opción Titanlux para muebles sin lijar, otra alternativa fiable si buscamos un mate más clásico.

Antes de coger la brocha conviene tener claros estos puntos:

  • Desengrasar muy bien toda la superficie con agua caliente y un desengrasante antes de empezar, aunque el mueble parezca limpio.
  • Retirar tiradores y pomos para que la pintura llegue bien a los bordes y no se agriete con el tiempo alrededor de los agujeros.
  • Sacar los cajones por completo para pintarlos fuera del mueble y decidir si desmontar también las puertas o pintarlas colgadas, que es más rápido aunque algo menos preciso en los cantos.
  • Respetar el tiempo de curado de la pintura, unos quince días, evitando detergentes agresivos hasta entonces.

En cuanto al color, el verde salvia de esta cocina es una apuesta muy nórdica y muy actual, pero si preferimos algo más neutro, los grises y los verdes azulados funcionan igual de bien en espacios pequeños y aportan esa sensación de amplitud que buscamos, esto del color si que es a vuestro gusto, porque hay colores intensos preciosos.

Cambiar los tiradores para terminar de modernizar la cocina

Una vez pintados los muebles, el segundo paso con más efecto visual y menor coste es cambiar los tiradores. En esta cocina los tiradores de latón son parte fundamental del resultado, porque marcan un punto elegante sobre el verde y visten el mueble como si fuera nuevo. Es una de esas decisiones pequeñas que cambian por completo la percepción de una cocina reformada frente a una simplemente repintada.

Encontramos tiradores de latón y dorado mate en Leroy Merlin y también en packs de varias unidades en Amazon, que suelen salir más económicos por pieza que comprarlos sueltos en tienda física. Si el mueble ya tiene agujeros hechos, lo más práctico es medir la distancia entre ellos antes de comprar, para no tener que taladrar de nuevo.

Un cambio con presupuesto bajo que da mucho de sí

Lo que más nos gusta de esta fórmula es que se puede llegar muy lejos con muy poco dinero. Un bote de esmalte para muebles de cocina y un pack de tiradores nuevos suman, en la mayoría de los casos, bastante menos de lo que cuesta cualquier presupuesto de carpintero y el resultado visual es enorme en comparación con la inversión. No hace falta tocar la estructura del mueble, ni contar con ayuda profesional, ni parar la cocina más de un fin de semana.

Si además aprovechamos para renovar algún detalle textil o algo de menaje a la vista, como los cuencos o los paños que vemos sobre la encimera de esta cocina, el cambio de aire es todavía más completo sin que el presupuesto se dispare. Seguro que os gusta la cocina de este piso, ¿os imagináis cocinar y socializar ahí?

Fotos propiedad Entrance mäkleri


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