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Gingerbread Brownies paso a paso: brownies con especias y textura fudgy

Si os gustan los postres con sabor profundo, textura densa y ese aroma cálido que llena la cocina mientras se hornean, estos gingerbread brownies pueden convertirse fácilmente en una de esas recetas para repetir.

A medio camino entre un brownie clásico y el tradicional pan de jengibre americano, esta receta combina la intensidad de la melaza, el jengibre y la canela para conseguir unos cuadrados suaves, húmedos y especiados, perfectos para acompañar un café o una taza de té en cualquier época del año. Lo mejor es que son muy sencillos de preparar y necesitan ingredientes fáciles de encontrar.

Qué son los Gingerbread Brownies

Los gingerbread brownies son una versión especiada del brownie tradicional, inspirada en el sabor del clásico gingerbread anglosajón. A diferencia del brownie de chocolate intenso, aquí el protagonismo lo tienen, la melaza y las especias, resultando en un interior tierno y ligeramente denso, con una superficie delicadamente crujiente y un sabor cálido muy característico.

Receta de Gingerbread Brownies

Ingredientes:

  • 225 g de mantequilla blanda
  • 300 g de azúcar moreno
  • 2 cucharadas de melaza / o miel de caña
  • 2 huevos L
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 310 g de harina de trigo
  • 1 cucharada de jengibre molido
  • 2 cucharaditas de canela molida
  • pizca de sal
  • 1 cucharadita de levadura química/polvo de hornear
  • azúcar glas para decorar

Cómo hacer Gingerbread Brownies paso a paso

1. Preparar el horno: Precalentar el horno a 175 ºC con calor arriba y abajo. Forra un molde cuadrado de unos 20-22 cm con papel vegetal para facilitar el desmoldado.

2. Mezclar ingredientes húmedos: En un bol poner la mantequilla y el azúcar moreno y batir, añadir los huevos uno a uno y batir, añadir la melaza y batir, la vainilla y batir todo muy bien.

3. Incorporar ingredientes secos: En otro bol mezclar la harina, el jengibre, la canela, la sal y la levadura y mezclar muy bien. Añadir poco a poco a la mezcla húmeda y mezclar hasta integrar, sin batir en exceso.

4. Hornear: Echar la masa en el molde y alisar la superficie. Hornear durante 30–35 minutos, hasta que al insertar un palillo salga con algunas migas húmedas. No conviene hornear el brownie demasiado para conservar la textura jugosa. El nuestro estuvo 30 minutos.

5. Enfriar y cortar: Dejar enfriar completamente antes de cortar en cuadrados. Espolvorear con azúcar glas justo antes de servir.

Cómo conseguir una textura perfecta

Para que el brownie quede muy jugoso, con interior suave y compacto, no debeis batir la masa en exceso, usar azúcar moreno para más profundidad, retirar del horno cuando aún esté ligeramente húmedo y dejar reposar antes de cortar, ya que el reposo mejora mucho la textura final, es de esos postres que al día siguiente está incluso mejor.

Si los guardais en un recipiente hermético en la encimera os durarán perfectamente 3-4 días y hasta 1 semana en la nevera.

Fotos: delikatissen

Receta: i am baker


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