Combinar elementos antiguos y nuevos en una decoración no es sencillo. Cada mueble y accesorio deben tener un sentido en un conjunto total.
En decoración no es extraño que un objeto sea el punto de partida para un ambiente. Un cuadro o un artículo en un determinado color, pueden influir en el resto de elementos que forman el estilismo final.
Por ejemplo, en este salón, creéis que ese mueble volado, con las puertas de color verde, es así por los cuadros antiguos que cuelgan encima o la máquina de cromos o ha sido al reves, que esas piezas pequeñas han hecho a los dueños pintar las puertas verdes.
No tenemos la respuesta, pero estamos seguros de que uno ha influido a otro en algún momento. Es algo muy habitual en nuestros hogares, donde vamos decorando poco a poco.
En este apartamento de 56 m² vemos detalles vintage sacados seguramente de mercadillos de pulgas en el salón, marcos, mesita, costurero antiguo, etc. que se habrán ido incorporando poco a poco y que son los que determinan el estilo de la decoración. Sobre una base neutra de paredes grises, suelo de madera y sofás gris perla, se han añadido elementos con algo más de historia.
Por cierto, muy originales esas cabezas de animales de origami enmarcada en marcos dorados barrocos ¿no? ¡Feliz martes!





















Vía: Alvhem
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Este apartamento no tiene elementos arquitectónicos que resulten llamativos, le han sacado buen rendimiento a los 56 metros y con los detalles decorativos le han dado el toque especial. En foto no parece difícil de conseguir, en la práctica ya es otra historia.
qué razón!