Al final del post veréis la foto de cómo eran la fachada y el tejado de esta casa construida en 1936 en Vejle, Dinamarca antes de ser reformada.
Antes de la renovación los muros de la casa mostraban el ladrillo rojo, ahora es blanca y el tejado gris igualmente, pero de mejor calidad, con mejor aislamiento y ventanas de techo.
En el interior, unos 100 m² divididos en dos plantas, predominan los espacios abiertos, las soluciones integradas y a medida, como la estantería del salón, los colores pastel en paredes, elementos vintage encontrados en mercadillos y clásicos del diseño danés (sillones y lámparas sobre todo).
En todas las habitaciones se aprecia mucha amplitud, no está recargado de muebles ni objetos, ni siquiera la cocina, que está muy despejada, sin armarios superiores y con ese banco hecho a medida, genial como lugar de almacenaje, siempre bien recibido en una cocina.
Desde el interior hay vistas al fiordo de Vejle, uno de los motivos por los que la pareja que compró la casa se enamoró de ella, a pesar de que necesitaba reformas, dicen que cuando se paran un momento a apreciarla, es como si estuvieran delante de un cuadro, bonita descripción ¿no creéis? a ver si os gusta ¡feliz lunes!
Vía: Mad & Bolig fotografía: Mia Mortensen
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Es preciosa, sobre todo me gusta la cocina, y los suelos de madera natural, debe ser un gustazo pasar ahí los findes o las vacaciones!!!!
Para eso nos encanta a nosotros también :))))
Fíjate que a mi me gustaba el aspecto exterior antiguo, sobre el interior me encanta todo!
El aspecto de antes tenía su aquel, pero yo creo que ya era más necesidad de aislamiento y buenos materiales…
Preciosa casa que respira la paz !
A mi encantan los muebles bajos (estanterias, cocina, etc…)